El juego que culminó una saga que marcó una generación de jugadores, el juego que supo cómo cerrar una trilogía
Crédito de imagen: Arte promocional de PlayStation / Sony Interactive Entertainment.
Fuente: PlayStation
Resumen
- Nombre del juego: God of War III
- Fecha de lanzamiento: 16 de marzo de 2010 (PS3) / Remaster 2015 (PS4)
- Desarrollador: Santa Monica Studio
- Editor: Sony Computer Entertainment
- Plataformas: PlayStation 3, PlayStation 4 (Remastered)
- Género: Acción, aventura, hack and slash
- Contexto: Mitología griega, fantasía oscura y épica
Historia y narrativa
El juego por el cual muchos compraron su PS3. Recuerdo perfectamente cómo este título fue el que impulsó las ventas de una consola que, en ese momento, no estaba justificando su precio. God of War III sigue directamente los eventos del que, en mi opinión, es el mejor juego de PS2: God of War II. Este juego lleva a Kratos a volverse completamente loco y a dejarse llevar únicamente por la ira y la sed de venganza contra los dioses del Olimpo, tras varios años de haberles servido. La traición de Zeus fue la última gota que derramó el vaso, y con justa causa.
El juego se resume en el caos y la destrucción de las deidades griegas, y su mensaje principal gira en torno a las consecuencias del odio que consume a Kratos. Hay que decirlo: durante años, en mi opinión, fue la mejor introducción que ha tenido un videojuego. Un Zeus dando un discurso, los titanes escalando el Monte Olimpo y los dioses preparándose para una guerra que habían ganado hace años. Lo increíble es que, a pesar de todo, los titanes en su revancha seguían siendo muy inferiores a los dioses; de no ser por Kratos, al inicio del juego Poseidón habría destrozado a Gaia.
En este juego, Kratos está muy “chetado” y es prácticamente imparable. Algo que desalienta un poco el ritmo es cuando, tras vencer a Poseidón al inicio, subimos a la cima y Zeus, con un solo ataque, nos envía al inframundo. Sin embargo, un momento sorprendente es cuando nos enteramos de que Gaia solo nos utilizaba y que éramos su peón, un simple recurso para tener una segunda oportunidad contra los dioses e intentar volver a gobernar la tierra griega.
De cierta forma, unas almas del inframundo nos quitan la vida, la magia y los orbes recolectados, lo cual resulta un poco desmotivante, ya que en God of War II esto tenía más sentido debido a la trampa de Zeus; aquí no. Aquí simplemente caes a un río y unas almas te quitan todos tus recursos. Además, después de eso, nos cambian las Espadas de Atenea por las del Exilio, que no están mal, pero las de Atenea se ven mejor.
A nivel narrativo, el juego se extiende un poco más en aspectos principales, como qué llevó a Zeus a su traición, los secretos de la Caja de Pandora y un poco más de cómo está construido el mundo. Sin embargo, se llega a conocer muy poco o nada sobre algunos titanes que aparecen en pantalla, sobre varios dioses del Olimpo y sobre otros personajes secundarios. Aun así, los personajes cumplen lo suficientemente bien en fuerza y presencia. Obviamente, Kratos es quien se lleva el reconocimiento: un antihéroe impulsado por la ira, mientras que los dioses están motivados principalmente por el miedo.

En mi caso, siempre me preguntaré qué pasó con Afrodita. Las teorías apuntan a que murió; sin embargo, no vemos su muerte como tal, solo el momento íntimo con Kratos. Quizás habría sido mejor incluir algún tipo de combate corto, como lo plantearon sus desarrolladores en un inicio.
La historia está bastante bien lograda, con momentos épicos, aclaraciones narrativas, un tono más oscuro y un cierre increíble. Es un juego que promete venganza y la cumple desde el principio hasta el final. Además, su final fue satisfactorio y sus escenas postcréditos sembraron la duda en miles de jugadores sobre qué le pudo haber pasado a Kratos. De toda la saga de God of War, este es sin duda el más brutal. No me parece el mejor porque desaprovecha algunos momentos con gran potencial, aunque eso tiene más que ver con su jugabilidad. A nivel de historia y narrativa, cumple bastante bien.
Jugabilidad
El juego mantiene su esencia y su género hack and slash, lo cual siempre me ha encantado, con mecánicas fáciles de comprender, menús sencillos y directos al grano, donde tienes armas y utilizas un puntaje de orbes rojos para poder subirlas de nivel venciendo enemigos o encontrando cofres. Fácil y directo al grano para brindar una buena experiencia al jugador sin saturarlo.

El combate es relativamente rápido; se necesitan momentos de espera, aunque ser agresivo en ocasiones te puede ayudar bastante. Tiene buena variedad de enemigos, desde cíclopes, esqueletos, centauros, medusas, escorpiones, sirenas y muchos más, los cuales podremos vencer con diferentes armas, cada una con su habilidad especial, como:
- Las Espadas del Exilio
- Las Garras de Hades (mi favorito)
- Los Cestus de Nemea
- Látigo de Némesis
- El Arco de Apolo
- La Cabeza de Helios
- La Hoja del Olimpo
- Las Botas de Hermes
- Las Espadas de Atenea (solo disponibles si consigues un artefacto y en Nueva Partida)
- Las Alas de Ícaro, que pueden funcionar como arma, aunque no sean oficiales.

Cada arma tiene su esencia y su magia para poder vencer a todos nuestros enemigos y a los dioses. Con todo este arsenal, más el Vellocino de Oro y la capacidad de Kratos de usar el poder de los dioses, junto con su maldición de no poder morir nunca, lo convierten en el arma perfecta; por eso Ares lo eligió como el guerrero perfecto. Los rompecabezas también son parte del juego, aunque los de esta entrega creo que son fáciles; quizá el más complicado sea el Jardín de Hera, y aun así ayudan a la exploración.
Ahora, en este juego tenemos los ojos de gorgona, las plumas y unos cuernos. Antes tenías que recolectar cinco o seis de estos para subir un poco tu vida o magia; ahora son solo tres, y debo decir que estos cofres están mejor ocultos que en otros juegos.
Los controles son muy precisos y responsivos al mínimo contacto, lo cual le da fluidez al combate, y en momentos donde tenemos hordas de enemigos, la mezcla de armas lo vuelve más dinámico, evitando usar solo las espadas principales. En esta entrega, cada arma funciona mejor contra ciertos enemigos, aunque con cualquiera puedes derrotarlos.

La curva de aprendizaje de sus mecánicas es accesible para nuevos jugadores. Te puedes pasar perfectamente el juego usando el botón cuadrado, aunque se volvería cansado y aburrido. Es tan fácil que los tutoriales son solo una mini ventana diciéndote con qué botón atacas y con cuál defiendes; lo demás queda a exploración del jugador.
Ahora, lo más destacable sin duda son sus jefes. Este juego tiene a los mejores de la saga, de lejos, sin menospreciar a los demás, que también tienen muchos momentos destacables, pero God of War III se destaca especialmente en estos combates. A continuación, mi análisis de cada jefe:

- Poseidón: El mejor jefe inicial que he visto de la saga y creo que de muchos juegos. Es épico; desde su entrada, derribando a un titán de un solo golpe, te demuestra que el dios de los mares es de los más poderosos. Solo él fue capaz de derribar varios titanes. Su combate está dividido en fases; la última, donde se revela su verdadero poder, impone bastante, aunque no lo suficiente para evitar que Kratos le dé una muerte muy violenta.
- Hades: Espectacular combate y muy desafiante. Su entrada intentando robarte el alma y su tamaño te dejan esa sensación de “ok, este combate será épico”. Está muy bien diseñado y puede ser largo, incluso de unos 10 minutos o más, aunque cuenta con puntos de guardado. Cortarle partes del cuerpo poco a poco, arrancarle su armadura y su arma, y que Kratos lo humille para luego vencerlo con su propia arma robándole el alma es simplemente épico.
- Helios: Aquí llega la primera decepción de combate del juego, ya que debes derribarlo para que un titán haga el trabajo por ti y lo deje muy herido. El combate consiste en vencer enemigos usando a un cíclope y, una vez terminado, Helios te ataca, pero no representa nada. Eso sí, su muerte fue la más violenta y despiadada de toda la saga: arrancarle la cabeza y luego usarla como si fuera una linterna. Esto demuestra lo cegado que estaba Kratos, y aun así sigue siendo épico.
- Hermes: Personaje irritable que se ganó su muerte por necio. El combate es prácticamente perseguirlo, derribarlo y luego enfrentarlo herido, sin mayor desafío. Este combate pudo ser mejor. Su muerte es Kratos cortándole las piernas como a un animal, así se ve, y luego poniéndose sus botas. Increíble.
- Hércules: No esperaba que este personaje apareciera en el juego. Su aparición se debe a la envidia hacia Kratos, un problema de hermanos que se resuelve a los golpes. El combate es muy bueno y equilibrado, incluso con sus secuaces; no se siente molesto que estén ahí, y hasta puedes arrojarlos contra el jefe. Otro jefe vencido con su propia arma. Hércules levanta una plataforma, Kratos lo prensa con ella, deja su cara expuesta y lo golpea hasta hundírsela. Brutal, sin palabras.

- Afrodita: No es un combate, aunque sí hubo acción intensa en su encuentro, sin duda el mejor momento íntimo de la saga y de lejos. Pudieron haber hecho algún combate corto, como lo tenían pensado.
- Cronos: Un combate inesperado para todos los jugadores en su primera partida. Técnicamente es una pelea, pero por la diferencia de tamaños no se siente como el resto. Es un jefe enorme que demuestra la fuerza de Kratos cuando Cronos intenta aplastarlo varias veces y no lo logra. Recurre a su técnica secreta, “Cronos el come bebés”, y la aplica con nuestro protagonista, pero le sale tan mal que Kratos, con la Hoja del Olimpo desde dentro, le saca las tripas y se ve su intestino. Luego usa el “cinturón” donde carga el Templo de Pandora para atravesarlo en el mentón y finalmente clavarle la Hoja del Olimpo en la frente. Una muerte épica, pero dolorosa.
- Hefesto: Tras su traición, que le sale mal, muere prácticamente electrocutado y atravesado por una plataforma. No es un combate serio como tal, pero aun así se metió con el espartano equivocado.
- Escorpión: No es un dios, es el guardián de la llave del laberinto, pero en mi experiencia es un jefe complicado. Su combate es muy entretenido y le da variedad a los jefes.
- Zeus: El jefe que todos esperábamos y que nos dejó picados en el juego anterior. Su combate se divide en tres etapas: una pelea en 2D muy interesante, otra en el Monte Olimpo y la última dentro de Gaia. Zeus demuestra por qué es tan difícil vencerlo; cuando crees que ya lo tienes, simplemente no se muere. Su combate es largo de explicar, pero su muerte es muy satisfactoria: lo golpeas hasta que muere y luego te habilitan la opción de seguir golpeándolo hasta que el jugador se canse. Puedes pasar horas golpeándolo aun estando muerto. Su combate valió completamente la espera.

Hay mini jefes muy buenos. La jugabilidad de God of War III es excelente y cumple muy bien. Aunque tenía más potencial en algunos combates, cada uno tiene su momento épico.
Gráficos y diseño visual
Recuerdo en mi infancia comenzar este juego en 2010 y pensar que simplemente era bello. En su momento fue visualmente innovador e incluso hoy en día se sigue viendo bastante bien. El apartado gráfico destaca por sus modelados detallados, animaciones bien logradas y escenarios espectaculares. Para mí, lo mejor sin duda es el diseño de jefes. Recuerdo haber visto un video dentro del juego donde se mencionaba que el diseño más difícil fue el de Poseidón, y no es para menos: el nivel de detalle que tiene es increíble y merece todo mi respeto hacia los diseñadores.

Los escenarios como el laberinto, el Monte Olimpo y la forma en que las zonas están conectadas hacen que te des cuenta de que todo el mundo del juego funciona prácticamente como una gran torre vertical. Su estilo artístico es épico y oscuro; se nota claramente que estás en medio de una guerra y que las consecuencias de la venganza de Kratos se reflejan tanto en su mirada como en el mundo que lo rodea, donde todos sufren, ya que cada muerte de un dios tiene consecuencias.
El uso del color, la iluminación y el diseño de las armas se ven muy bien a nivel visual. Su dirección artística es digna de admirar y lograr transmitir ese ambiente de caos constante vuelve al juego algo increíble.
Sonido y música
La banda sonora es épica y potente, transmitiendo sensaciones de caos, tragedia y grandeza. Basta con la música que suena al iniciar el juego para saber a lo que vas: algo épico, y el juego cumple con ello. Eso sí, hay momentos donde reutiliza bastante material de entregas anteriores, por lo que considero que God of War II sigue siendo superior en este apartado.
Destaco especialmente temas como La ira de Esparta, Overture y Brothers of Blood. Aun así, hay que decirlo: la saga griega completa, con sus seis juegos, tiene un soundtrack brutal.

Los efectos de sonido también transmiten mucho, desde los gritos de Kratos y los impactos de los ataques hasta el movimiento de palancas. Todo tiene un sonido reconocible y memorable. ¿Quién no recuerda a Kratos empujando un objeto con una patada o abriendo una puerta?
La actuación de voz es sólida. Sin duda, la voz de Kratos es icónica y transmite un tono imponente, grave y poderoso que deja claro que la situación es seria. También destacan las voces de Gaia, Atenea, Pandora, Hades y Zeus, todas muy memorables.
Dificultad y accesibilidad
El juego ofrece cuatro modos de dificultad, que van de fácil a muy difícil: Espartano, Dios, Titán y Caos. Considero que los modos son accesibles en general, aunque el modo Caos sí me pareció muy desafiante, principalmente por el combate contra Cerbero y los sátiros, que es, para mí, la batalla más difícil del juego y ocurre casi al final. Hay otros momentos complicados, pero esta pelea es el motivo por el cual mucha gente termina dejando el juego.
Para una experiencia más tranquila, el modo normal ofrece un buen balance, aunque al final queda a criterio del jugador. Yo lo he jugado en todas las dificultades y me he pasado este juego más de 20 veces.

En cuanto a accesibilidad, para la época en la que salió estaba bien. La versión remasterizada incluye algunas opciones adicionales, pero no hay que esperar demasiado. Comparado con los estándares actuales se queda corto, aunque hay que entender el contexto de su lanzamiento.
Contenido adicional
La campaña principal dura entre 10 y 12 horas. Si conoces bien el juego, puede completarse fácilmente en unas 5 horas. Es una duración corta, pero adecuada para su género. Cuenta con una muy buena rejugabilidad gracias a los nuevos trajes con habilidades especiales y, siendo honestos, casi todas las personas que conozco que han jugado este título terminan volviéndolo a jugar en algún momento de sus vidas. En lo personal, lo he completado más de 20 veces y sigue siendo entretenido.

Incluye los desafíos adicionales típicos, pero no se limita solo a los siete clásicos, sino que agrega otros más del exilio, por lo que hay más contenido que en otros juegos de la saga. También hay artefactos interesantes para nuevas partidas. Quizás lo único negativo es que los trajes o disfraces de Kratos no me gustaron tanto; algunos sí, pero en general prefiero los de otros juegos.
Aspectos técnicos
En mi experiencia, tanto en PS3 como en PS4, ambas versiones corrieron bastante bien y sin problemas graves. Hay pequeños bugs, pero nada que arruine la experiencia, principalmente en la versión remasterizada según lo que pude notar. La optimización en general está bien adaptada a cada consola.

Relación calidad-precio
En su lanzamiento en 2010, el juego era costoso, pero valía totalmente la pena, especialmente si eras fan de la saga. God of War III fue una moda y uno de los títulos que impulsaron a la PS3; sin este juego, la consola podía haberse quedado un poco atrás. Su precio era de $60 USD, lo cual hace 16 años era bastante dinero, e incluso hoy no sería precisamente barato.

La versión remasterizada tuvo un precio aproximado de $40 USD en su lanzamiento, lo cual también estaba bien. Para mí, tanto por la innovación como por el salto técnico y la experiencia que ofrece, ambas versiones justificaban comprarse a precio completo en su momento. Hoy en día, eso sí, recomiendo esperar una oferta.
Trofeos / Logros
- Platino obtenido: Sí
- Porcentaje de trofeos: 100%
- Tiempo estimado: 15 horas
- Dificultad del platino: 4 de 10. El platino es igual a los demás, conseguir artefactos, mejorar a Kratos, completar el juego en difícil y no en modo muy difícil lo cual facilita mucho el platino y completar los típicos desafíos adicionales que tampoco son imposibles. El resto de los trofeos son solamente de avanzar en la historia.

Conclusión
God of War III es la culminación más brutal y directa de la saga clásica. Es un juego que no se guarda nada: cumple su promesa de venganza desde el inicio hasta el final, con una escala épica, jefes memorables y un Kratos totalmente consumido por la ira. A nivel de jugabilidad es sólido, fluido y muy accesible, con un sistema de combate que, aunque pudo aprovechar mejor todo su potencial en algunos momentos, sigue siendo extremadamente satisfactorio.
Narrativamente cierra bien el arco del personaje, mostrando las consecuencias del odio y la destrucción que deja a su paso, con un final contundente que en su momento dejó a miles de jugadores preguntándose qué fue de Kratos. No es el mejor God of War en todo, pero sí el más violento, el más exagerado y el más épico. Un juego que definió una generación justificó una consola y sigue siendo inolvidable dentro de la saga. De cierta forma, siento que algunos aspectos contra jefes pudieron haber sido mejores y por alguna razón siento que no supera la aventura de su antecesor.
Mi calificación final para God of War 3 es de:
4.4 / 5.0

